Aquí la gente no hace más que beber todo tipo de jugos de frutas recien hechos (todo el mundo tiene licuadora en casa) y allá a donde vayas te invitan al jugo recién hecho. Ya he probado jugos de lima, de tamarindo, maracuyá, papaya, achachairú, ciruelo, acerola, piña, sandía, melón y de infinitas otras frutas de nombre imposibles. Es brutal.
Además la riqueza de la cocina de cada zona es increible: si estás en Santa Cruz, la cocina camba te brinda maravillas como los majaitos, pique macho, picantes de todo tipo de carnes, ajís e platano, de carne y por supuesto, el churrasco.
El churrasco es la religión principal de la zona. Todo se festeja con churrasco. El churrasco es una barbacoa en la que se hace carnaza buena, chorizos de la zona y... ¡¡Todo tipo de casqueria!! Si, aqui soy feliz. La gente como normalmente corazón, hígado, tripa, chinchulines (otra parte de la tripa), ubre... y todo acompañado de arroz con queso y llajua (salsa picante brutal)
Y hoy, un poco resacosos hemos ido a comer a un restaurante chuquisaqueño (región del sur de Bolivia) y nos hemos puesto finos. Yo he pedido una cosa que se llama Jalke y consistia en un guiso de riñón de cerdo converduras y papas cocidas acompañado de arroz y ensalada, todo picante, por supuesto. Era increible. Y las raciones... inmensas. Hemos comido los tres como animales por 147 bolivianos (16 €) y hemos sido incapaces de acabarlo todo.
Visto lo visto no sé si volveré, jeje