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viernes, 27 de febrero de 2009

Martes de Cha'lla

Llegamos un Domingo a La Paz desde Oruro y resulta que media ciudad estaba cortada porque tambien era la entrada del Carnaval en La Paz. Me dio igual, yo solo queria dormir y fue lo que hice.

Pero al dia siguiente, Lunes, el carnaval aqui continuaba y tenias que ir esquivando nuevamente por las calles a los que te bombardeaban con globitos, espuma o pistolas de agua. La verdad es que fue mucho menor que en Oruro, pues el gobierno inici'on una campa;a bastante fuerte para ahorrar agua y que no se globease en el carnaval.

Y el martes, es Martes de Cha'lla. que es la Cha'lla? Pues es el final del carnaval, en el que cada cual realiza festejos privados para bendecir sus pertenecias, su casa, su coche, su negocio, de modo que las familias se reunen a comer, a beber, a bailar y cha'llan lo que quieran. Esta bendicion se hace a base de cubrir el objeto con petardos, serpentinas y confetis, lo cual convierte a este dia en bastante ruidoso, pero divertido.

En Oruro hicimos un buen grupo de amigos, tanto de La Paz como extranjeros, y una de ellas, due;a de un hotel nos invito a la Cha'lla de dicho negocio. Repartieron chicha fermentada (bebida alcoholica a base de maiz primero masticado y luego dejado fermentar), una banda en directo y la gente bailoteando y tal en medio de la calle. Curiosa tradicion esta.
jueves, 19 de febrero de 2009

Playa de Hornito

Así que tras varios dias en el desierto decidimos irnos la playa. Cerca de Antofagasta, una de las ciudades más importantes de Chile, se encuentra la playa de Hornito, muy cerca de la ciudad de Mejillones, ciudad tranquila de vacaciones, puerto importante y nuestra principal comuicación con el exterior, ya que Hornito está en medio de la nada...

Allá fuimos, pensando que habria un camping o algo, para encontrarnos con que es una playa donde la acampada es libre y tu llegas y montas tu chiringuito tan tranquilo. Montamos nuestras tiendas y tan contentos. El asunto es que llegamos de tarde-noche, y cuando amaneció... nunca había estado en un sitio donde es sol quemase tanto. Lo cierto es que seguiamos aún en la zona desértica, pero es que era salir de la sombra y sentir dolor!!!

Entre que fuimos urgentemente a comprar sombrillas y que entre las hamacas que compramos en San Ignacio y unos hierros que nos prestó un amabilísimo vecino chileno, nos montamos un sombrajo bastante decente. Todo ello no consiguió que yo me librase de achicharrarme integralmente. Horrible.

Por lo demás, la playa es inmensa, la gente muy maja. Todos venian superpreparados y montaban unos chiringos estables para tirarse allá todo el verano, de modo que tenin de todo y te prestaban lo que fuese necesario.

El coche lo encallamos en la arena unas 24 veces pero lo conseguimos sacar sin problemas y aprendimos el truco de que cuando entras en la arena con el coche no debes frenar nunca hasta llegar a tu destino o la cagas.

Y yo, pese al achicharramiento, por fin me he bañado en el Pacífico, con el agua fria como a mí me gusta y unas olas del carajo. Carlos y yo estuvimos durante horas haciendo el gamba con las olas como cuando éramos pequeños en Torre del Mar, jeje.

Como no nos gusta hacer las cosas fáciles, pues ayer cogimos un bus en Mejillones hasta Arica y de Arica a La Paz. Si no tengo el organismo suficientemente descompensado ya, subir 4000 m. en 18 h. me ha dejado baldado, así que para rematar, mañana salimos para el Carnaval de Oruro. Espero que merezca la pena...

P.D. Si, Jorme, por fin hemos descubierto un sitio para tí, donde te aceptarán tal cual eres. En Mejillones serás bienvenido, jeje.
domingo, 8 de febrero de 2009

Camino al Sur y futuros proyectos...

Hoy dejamos La Paz rumbo a Uyuni. Desde allí haremos una ruta por el Salar de Uyuni y luego cruzaremos la frontera chilena y nos dirigiremos a San Pedro de Atacama para pasar unos días por la región del Desierto de Atacama, al norte de Chile. Allá hemos quedado con nuestra amiga chilena y scout Antonia, que vive en Santiago y con Fer, colega madrileño que también está actualmente viviendo en Santiago.

Unos días en el desierto es justo lo que me faltaba para hacer un pleno de diferentes climas en menos de un mes: desde la zona semiselvática de la Chiquitania, pasando por el calor tropical de Santa Cruz, subimos a los 4000 metros de altura de la Cordillera de los Andes y de ahí al Desierto. Acojonante. Lo único que nos falta es la playa, pero como nos dé por ahí igual nos plantamos en la costa chilena en un pis pas.

Todo este recorrido hasta que volvamos a La Paz serán unos 15 días, pero nada más regresar partimos nuevamente hasta Oruro, porque el día 20 comienza el Carnaval. En toda Bolivia el carnaval es una institución pero el de Oruro, aunque no es tan de irse de farra como en otros sitios, dicen que es una experiencia increible. De hecho, el Carnaval de Oruro está proclamado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Serán un par de días allá, vuelta a La Paz, un par de días de juerga paceña y luego a Cochabamba a lo que se llama el "Corso de Corsos" que es una semana después de Carnaval y es como el Re-Carnaval, donde se va todo el mundo después de que acaben los respectivos carnavales de cada ciudad. No sé si sobreviviremos a tanta fiesta...

Cuando toda esta fiebre carnavalera, lo suyo sería irse a descansar unos días a las aguas termales de Coroico, visitar el Lago Titicaca, Copacabana, cruzar al Perú y visitar Cuzco y el Machu Pichu. ¿Y después? pues nos quedaría por conocer Potosí, Sucre y Tarija, como ciudades. La región selvática del Beni, al norte del país y quizá los parques naturales del Oriente en la zona amazónica, o quizá Los Yungas. No lo sé, hay tanto que ver...

Según vayan surgiendo oportunidades, allá dirigiremos nuestros pasos...
sábado, 7 de febrero de 2009

Como es La Paz

Tras cinco días de estancia en la ciudad esta es la crónica retrasada de lo que es esta ciudad, que seguimos conociendo dia a dia. Guillermo, nuestro primo, pasó su infancia y adolescencia en La Paz y se la conoce muy bien. La verdad es que aquí se le ve feliz y como pez en el agua, lo que lo convierte en un guia de excepción.

Es facil entender por qué le gusta La Paz. Esta es una ciudad, ciudad, con su ritmo estresante, tráfico infernal, contaminación y ruido, lo que la hace muy parecida a Madrid, Roma o Atenas, pero con un algo tan propio que la diferencia de todas las demás. El encanto que posee esta ciudad hace que te plantees quedarte aquí a vivir una buena temporada.



Sólo tiene un problema muy serio: al estar la ciudad enclavada en una hondonada, la ciudad sólo tiene cuestas. Pero unas cuestas que puedes flipar. La única referencia que puedes tener es la Avenida Prado, arteria principal de la ciudad que la cruza de extremo a extremo en el fondo de la hondonada. De este modo, si no sabes donde estás, camina hacia abajo y llegará a Prado. La otra referencia es el Illimani, pedazo de montaña nevada que se recorta en el horizonte y que te permite orientarte bastante bien. Pero las malditas cuestas me tienen frito. Eso si, estoy haciendo una de ejercicio...

El centro de la ciudad es vibrante, con un montón de gente moviéndose en todas direcciones, con una ingente cantidad de micros y taxis que te llevaran a casi cualquier sitio que te imagines y que los puedes parar donde quieras, con diarias marchas de protesta bloqueando el Prado y haciendo el tráfico aún más impracticable si cabe.


La ciudad es una mezcla de enormes edificios en la zona de Prado, donde están las oficinas de las grandes empresas, y de casitas de las formas más diversas que conforman una bizarro puzzle de materiales y formas de construción según se encaraman por la ladera de la hondonada.

El transporte público es genial. Los taxis, los paras y le preguntas al colega por cuanto te lleva a tal sitio. Si te gusta lo coges y si no pues pasas y paras otro. El precio es fijo y da igual lo que tardes así que te despreocupas por los atascos. Los precios medios de un taxi para llevarte de un punto a otro del centro suelen ser de 8 bolivianos (Bs) lo que son menos de un euro!!!
Lo de los minibuses, micros y miniminibuses es otro mundo. Los micros son autobuses Dodge antiquísimos tipo los autobuses escolares de las pelis americanas. Los minis y miniminis son furgonetas de entre 7 y 12 plazas (en las que puede llegar a caber 20 personas). Estos transportes tienen cada uno su número de línea pero es imposible conocerse las 8 líneas que deben haber en la ciudad de modo que hay que fijarse en los carteles, con nombres de sitios por los que pasan, que llevan en el parabrisas. Tambien la mayoria de los minibuses llevan un vocero. ¿Que es esto? Pues un colega que asoma la cabeza por la ventanilla y grita cosas como: "Sanpedroterminalayacuchopradounboliviano....." De lo que deduces que pasará por la Plaza de San Pedro, la terminal de buses la calle Ayacucho y acaba en el Prado, todo por un 1 Bs por persona, esi si entiendes que cojones ha dicho.
Los precios oscilan entre 1 y 2 Bs dependiendo del vehículo que cojas y del trayecto, y el concepto de parada no existe. Si tú ves el bus que quieres por la calle lo paras y cuando te quieres bajar, diciendo "jefe, me deja en la esquina" está todo hecho.

Y otra de las maravillas es que puedes comprar de todo por la calle sin entrar en una sola tienda. Todas las calles estas llenas de puestos de cholitas vendiendo comida, de quioscos de periódicos y dulces, de puestos de discos y libros piratas (sí, habeis leido bien, libros piratas), puestos de cosas de higiene personal (champus y geles y esas cosas), material de papeleria, relojes y calculadoras... en fin que de todo. Y cuando pasas por las zonas de puestos de comida como la Plaza de San Francisco y se mezcla el olor a tripa frita con el de la salsa chorrellana y el de las otras 1000 comidas diferentes que te puedes encontrar, es una experiencia religiosa...



También tiene su lado negativo: los niñitos de 6 añitos pidiendo por los restaurantes, los limpiabotas, también niños y adolescentes, intentando sacarse un dinero por todas partes, con la cara tapada como si fuesen el Subcomandante Marcos para no aspirar los vapores de los betunes que utilizan, las cholas cargando con unos fardos enormes a sus espaldas que parece que no pudiese levantarlos ni yo mismo... en fin, es la cara y la cruz de una misma ciudad.

Si sales del centro y te vas a barrios más pudientes como Obrajes o Calacoto es increible el cambio del tipo de vida. Son zonas más residenciales, con tiendas de ropa de marca por las calles, el tráfico es mínimo y la vida es relajada. Merece la pena conocerlo sólo por el contraste. Estás a media hora del centro en micro, pero parece que hayas cogido un avión a otro continente.

En fin, este es un breve resumen de La Paz. Pero habrá más cosas. Hoy nos vamos de la ciudad, pero volveremos en unos 15 días.
viernes, 6 de febrero de 2009

El Alto

panorámica de La Paz desde El Alto


La Paz es una ciudad espectacular, enclavada en una hondonada que impide su crecimiento, ya que cuando la última casita que penosamente alguien ha construido colgando de la ladera llega a la planicie superior eso deja de ser La Paz y se convierte en El Alto.

La Paz es una urbe de casi un millón de habitantes, pero El Alto es eso y más. Imaginaos una ciudad que nunca se acabara porque no hay nada que la limite. Porque El Alto ya ha superado en población a La Paz. Y sigue creciendo. Y está a más de mil metros por encima de la ciudad de La Paz. Porque quien llega a La Paz desde otros departamentos buscando la ilusión de la capital, de ganar más dinero y vivir mejor, se encuentra que allí ya no tiene sitio. Pero en El Alto si que hay sitio. Sólo tienes que ir hasta el límite de lo edificado, en cualquier dirección, y construir tu casita allí. No te sientas solo y aislado, mañana seguro que ya tienes vecinos.


Dicen que El Alto es peligroso. Yo lo único que he sentido es el caos absoluto. Y mola. Imaginaos una inmensa avenida, tipo la Gran Via, colapsada totalmente por una horda de minibuses que van cada uno a un lugar a cada cual más ignoto que el anterior, todos pitando a la vez, con los voceros gritando por la ventanilla el destino del bus pero sin que ninguno arranque ya que aún no han llenado el cupo de pasajeros, de modo que nadie puede pasar por esa calle. A ello le sumamos que hoy era dia de mercado, lo que hace que los puestos terminen de colapsar lo que quedaba de ciudad. Este mercado ambulante que se monta en El Alto todos los jueves y domingos, es el más grande del mundo. Yo no he sido capaz de abarcar mentalmente el tamaño de este mercado pero, a grosso modo podriamos decir que es algo así como setenta veces "El Rastro" de Madrid. Aquí puedes comprar comida, ropa, cabras, camiones, ordenadores y como nos dijo el taxista que nos llevó: "Si aparcas junto al mercado y al volver te han robado las ruedas, vuelve que seguro que te las venden baratas". Increible.

En El Alto el sol quema de verdad, aunque haga frio. Eso se debe a que estás casi tocando el cielo. 4300 m. aprox. según nos dijeron. Que haya ese despliegue de vida en un sitio tan ignoto es una maravilla de la naturaleza y una prueba de que los humanos somos como las cucarachas y nos adaptamos a cualquier medio. Por lo menos no hay mosquitos


A parte de querer conocer El Alto, nuestro objetivo era encontar el Colegio Menesiano que allí está construido y conocerlo, conocer a los Hermanos y ver por primera vez como es ese sitio del que tanto nos han hablado en el colegio y al que hemos enviado ayuda desde el Grupo Scout. Eso que parecia una utopia lejana (si, es que estamos recaudando fondos/material escolar/ropa para enviarlos a Bolivia...) es real. Y hemos conocido allí a los hermanos que nos han recibido con cariño, nos han dado de comer, nos han enseñado la labor que allí hacen y nos han contado muchas cosas. Ha sido una mañana agradable conversando con esta gente que nos han aceptado automáticamente sin hacer preguntas, solo porque éramos Scouts del Menesiano de Madrid, aunque nos hayamos presentado allí de improviso y nos han hecho sentir como en casa. Muchas gracias.

Tras el caos de El Alto, el bullicio de La Paz parecía menos y nos hemos vuelto a internar en el corazón de la ciudad a seguir desenmascarando sus secretos...

La Paz by night

Esta noche hemos estado en el Malegria, garito que presupongo da nombre a una canción de Manu Chao (...por la calle del Desengaño yo pasé, con Malegria otra vez...) y ha sido una experiencia desigual. El garito, como la mayoría de los que hemos conocido en La Paz, es enorme, con parte de mesas y pista para bailar. Guillermo, Carlos, Karol (un polaco que hemos conocido en el albergue) y un servidor hemos llegado pronto, cuando mejor música ponian, había poca gente y se podía conversar. Después se ha llenado de gente y se ha convertido en un sindios.

Lo de bailar parece que es obligatorio acá. Eso de la posición de barra fija con la copa en una mano y el piti en la otra no se lleva nada. Así que que remedio, hay que bailarlo todo. Eso no está tan mal, pero el problema es que los locales siempre bailan mejor que tú lo que reduce tus oportunidades de pillar con alguna preciosa boliviana. La segunda opción es intentar hacerte a alguna de las tropecientas guiris que bailan tan mal como tú. Y si son inglesas tú siempre bailas mejor. Pero para eso te vas a Benidorm que allí pillas seguro. Además, la música ha ido evolucionando de Mano Negra y los Fabulosos Cadillacs a los grandes hits electrónicos del momento, lo cual lo hace parecerse aún más a Benidorm, sobre todo cuando para cerrar la sesión suena el "We are the champions" de Queen. en ese momento la duda estaba entre si estaba en La Paz, Benidorm o Manchester.

Sé que en principio suena todo un poco negativo pero eso no quita que me lo haya pasado de puta madre, que me haya pillado un moco a base de Fernet con CocaCola (cosa que no recomiendo a nadie) y que el sitio y la música me gustasen. Sólo que durante el momento final de la noche he visto los largos tentáculos de la globalización cultural haciendo que un sitio con caracter propio se convirtiese en cualquier garito de fiesta de cualquier parte del mundo.

En cualquier caso, La Paz es genial.
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